¡¡No tiréis las hojas de los árboles!!! El clima lo agradecerá

12 Oct

Hojas secasComo cada otoño, asisto impotente a la misma ceremonia absurda y que demuestra el poco conocimiento que seguimos teniendo de la naturaleza: la cuidadosa recogida de las hojas de los árboles para tirarlas a la basura, desperdiciando un valioso recurso de regeneración del terreno y gastando de paso combustible, plástico y recursos humanos.

Estamos hablando de un recurso natural valiosísimo, rico en materia orgánica, en minerales extraídos del subsuelo por las raíces de los árboles, y en microorganismos que en el proceso de descomposición contribuirán a enriquecer el suelo.

eroded landMientras tanto, a menudo muy cerca, millones de hectáreas de terrenos languidecen, se erosionan y desertifican, no sólo por el mal-trato de las prácticas agrícolas industriales, sino por falta de materia orgánica (y de animales, que desaparecen junto con la degradación del hábitat). Se trataría, simplemente, si caen sobre asfalto, de trasladar esas hojas allí donde se necesitan (si es que caen en calles y lugares pavimentados) o dejarlas donde están.  O como mínimo añadirlas a un compost.

soil_carbon_comparisonQue la tierra sea fértil y rica en humus no es una cuestión menor. Si observamos esta foto, es fácil constatar que la porción de tierra de la derecha, más oscura, es mucho más rica en carbono que la de la izquierda. Todo el carbono que se pierde del suelo va a la atmósfera, en forma de CO2. Regenerar la tierra no es una cuestión poética: una de las causas del cambio climático es la degradación del terreno y el traslado de todo ese carbono a la atmosfera.

Otro tema importante es el agua. Una tierra rica en humus y cubierta por vegetación es capaz de retener grandes cantidades de agua de lluvia, y hacer recargar los acuiferos y por tanto de sostener los ecosistemas desde la raíz.

Las tierras desertificadas no tienen capacidad de absorber agua, de modo que cuando llueve el agua arrastra la tierra suelta ladera abajo, causando peligrosas inundaciones en las zonas bajas y los cauces anteriormente secos.

Las sequías e inundaciones no son casuales, en gran parte están ligadas a la pérdida de vegetación y deterioro del suelo.

Por el mismo motivo, son los bosques biodiversos, con árboles de hojasuelo bosque caduca, y no sólo pinos, los que ayudan a regenerar el terreno; son las hojas de los árboles en descomposición y no las agujas de pino los que ayudan a crear una rica y nutricia capa fértil que promueve la vida. También crecen mejor los árboles cuando conviven varias especies. 

Las hojas secas no sólo nutren el suelo y ayudan a mantener la humedad, sino que son el refugio de especies que las utilizan para reproducirse y resistir el invierno.  En este artículo titulado: “no rastrilles las hojas!“, los científicos explican que especies como las beneficiosas lombrices, las mariposas, los sapos o las lagartijas, por citar algunos, ponen sus huevos en las hojas.  De modo que al retirar las hojas, se eliminan todas esas especies esenciales para la salud de los ecosistemas.

No podemos permitirnos el lujo de desperdiciar el recurso valioso de las hojas de los árboles caducifolios. Si no se pueden dejar sobre el suelo porque es de cemento, llevemoslas allí donde haya terreno necesitado de materia orgánica.