Y tú ¿qué piensas del colecho?

25 Sep

raicesA veces me hacen esta pregunta, madres y padres más jóvenes que piensan que la edad es un grado y debo tener alguna clave. La realidad es que lo que yo “piense” no tiene ninguna importancia.  Necesitamos ir más allá de las “opiniones”, en esto y en muchas otras cosas.

Hace tiempo a esa pregunta yo respondía con un montón de explicaciones científicas acerca del daño que produce el estrés de sentirse abandonado a tan temprana edad, y no digamos de no atender su llanto.

Ahora no, ahora cuando me hacen esa pregunta yo respondo con otra: ¿conoces una sola especie mamífera, aunque solo sea una, que abandone a sus cachorros a la hora de dormir? Es obvio que no.

El colechoLuego sí me entretengo en explicar que hay una relación directa entre la inteligencia de la especie, el grado de inmadurez al nacer, y la intensidad y duración de la etapa de dependencia de la madre.  Solo hay que hacer una regla de 3.  La especie humana es la más inteligente, por tanto sus crías son las que nacen más inmaduras y son más dependientes durante más tiempo, por tanto cuando reclaman la presencia materna/paterna, siempre tienen razón.   No puede ser que todos los bebés y niños del mundo estén equivocados.

Yo me digo que la especie humana no habría cometido tantos errores si en lugar de decidir arbitrariamente cómo deben ser las cosas nos hubiéramos preguntado cómo quiere la naturaleza que las hagamos.  Porque así es:  la naturaleza tiene un plan, y nosotros somos naturaleza.

Y sí, ahora la ciencia ha descubierto que desatender las necesidades de los bebés genera daños.  Sólo con que nos hubiesemos bajado del pedestal y hubiéramos dedicado un poco mas de tiempo a observar sin prejuicios a los bebés y cachorros de cualquier especie, leer su elocuente lenguaje corporal, y dar crédito a nuestras emociones e instinto, habríamos sabido tomar intuitivamente decisiones más acertadas, digan lo que digan los “expertos“. Y habríamos evitado mucho sufrimiento y mucho daño. Por supuesto, esto es extrapolable a mil otros ámbitos de la vida.

Por cierto: ya hay mucha ciencia sobre el sueño infantil, para quien le interese o lo necesite.

Isabel Fernandez del Castillo